La elección de los alcaldes

El próximo domingo probablemente más de la mitad de los uruguayos deben votar alcaldes.

 

En todos los departamentos (salvo Montevideo) algunos ciudadanos deben votar “su” alcalde, y a otros no les corresponde. No se ha reportado exactamente cuántos son los que votan y cuántos los que no votan (para hacerlo es necesario “recontar” el padrón teniendo en cuenta las series de las credenciales, que son las que establecen quiénes votan alcaldes y quiénes no). En Montevideo todos votan alcalde.

 

Para los votantes, “su” alcalde legal es el alcalde que corresponde al lugar de su credencial. Pero aproximadamente el 11% de los uruguayos votan (o deberían votar) en un departamento distinto al de residencia (porque se mudaron, pero mantienen su credencial anterior). Además, como han señalado muchos expertos, en algunos departamentos (como en Montevideo, por ejemplo), se sabe que muchos votantes se mudaron dentro de los límites departamentales, pero a un barrio diferente, de modo que tampoco votan a su “verdadero” alcalde (el de su lugar de residencia).

 

En suma: una proporción importante de uruguayos no debe votar para alcalde. Dentro de los que sí votan, una minoría importante no vota a su “verdadero” alcalde, porque se mudaron pero mantienen la credencial anterior. Y a la inversa: entre los que no votan alcalde, una minoría debería votarlo, porque ahora viven en un lugar donde sí les corresponde votar. Por ejemplo: de todos los montevideanos que vienen del interior pero conservan la misma credencial, muchos no votan alcalde (pero en su lugar actual de residencia tienen un alcalde real al que deberían votar).

 

¿Esto parece claro? No, no lo es. Resulta bastante confuso

 

En parte por esa razón, las dos terceras partes de los uruguayos (66%) se sienten “nada informados” sobre los alcaldes y sus funciones.

 

 

Sólo una cuarta parte (26%) sabe que alcaldes e intendentes se votan en hojas distintas. Un 8% piensa, equivocadamente, que se votan en la misma hoja. Y los dos tercios restantes (66%) no saben si se los vota en una o en dos hojas.

 

 

Y sólo el 28% de los uruguayos sabe que no se puede votar a un intendente de un partido y a un alcalde de otro partido; no se puede votar “cruzado”. Un 11% piensa, equivocadamente, que sí se puede votar “cruzado”. El 61% restante no sabe si se puede o no.

 

 

Esto tal vez no sea tan dramático como parece, porque, a fin de cuentas, hay mucha gente que no vota alcalde, y por lo tanto no necesita estar informada sobre estos asuntos. Pero en Montevideo, en particular, todos votan alcalde. ¿Y qué dicen los votantes montevideanos?

 

Para empezar, la tercera parte de los montevideanos (33%) sabe que le toca votar alcalde, pero sólo el 11% se considera bien informado sobre estos asuntos.

 

Tienen razón: el 69% de los votantes montevideanos no sabe si se vota en una hoja o en dos (la cuarta parte, 24% sabe que son dos hojas).

 

Y el 13% cree, equivocadamente, que se puede votar “cruzado”. El 59% no sabe si se puede o no. Sólo el 28% dice, correctamente, que no se puede votar cruzado.

 

 

En suma: para las alcaldías debemos esperar niveles de votos en blanco y anulados mucho más altos que los usuales.

 


 

NOTA

 

Esta nota presenta los resultados de una encuesta nacional de CIFRA: 1.006 entrevistados cara a cara en sus hogares entre los días 17 y 18 de abril. La muestra de encuestados es probabilística y el margen de error máximo esperado (en los resultados nacionales) para un 95% de confianza es aproximadamente 3 puntos porcentuales en más o en menos (+/- 3,09).

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